Juego



Dejavus
!- Dijo la niña.- Hago dejavus!
y siguió cargando la maleta, dibujando una lemniscata con sus pasos.

Él

(sptz)
Los sentidos retroceden un poco, previamente, como si le temieran a algo (ya sabe que no hay vuelta atras). Después aparece el instante buscado, una fracción de tiempo irrecordable de densidad infinita. Pero todo es más claro: Ahí todo brilla como el dulce, un chillido del tacto desplegado por toda la piel (sube la temperatura dentro del pene, comienza a inflarse una esfera de calor en en vientre, abajo, conectada con el glande. La esfera no crece mas que una manzana y, cuando se llena, envía una señal gruesa a la cabeza, que baja de nuevo, muy rápido, entonces aparecen ondas, desde la esfera, ondas internas) ¡Bum! !Bum! ¡Bum! latidos que lo recorren por adentro, lo hacen detener tensandole los músculos de las extremidades, arqueandole el cuerpo, distorsionandole el rostro. Apenas esas hondas son las suficientes, el globo que las emite desaparece fugaz por la punta de todos los vellos del cuerpo, enderezándolos. y un escalofrío..., y otro..., o tres... El aire adquiere sabor y él quiere permanecer asi otro rato, congelar esa sensación. Retenerla y cierra los ojos como si el inasible placer pudiera salirse con esa mirada que finalmente dá cuando sabe que ya todo acabó y no puede recordarlo.
Termina su sonrisa, se pone de espaldas, no quiere más en ese momento.

Un sol con azucar para mi, por favor.


Un chiste, una sonrisa: Un sol. Dos vasos. Agua en uno, gaseosa en otro, hielo en ambos, dos brazos, una servilleta.
Su gracia, el sol de sus dientes, agua y café, más brazos, bolsitas de azucar. Ella adentro viniendo hacia mi.
Al otro lado de la ventana, la noche rellena de nubes rápidas. Atras Bogotá.
Se acercaba, me preparé para cuando llegara: (¿qué le digo?) Me quité los audífonos, busqué palabras, me acomodé en la silla y cuando aclaré mi garganta para pedir café sin azucar, se esfumó.
(tín) Las condiciones meteorológicas no permitieron que se continuara con el servicio a bordo, gracias por su comprensión. [...] En pocos minutos estaremos aterrizando en el aeropuerto internacional José María Córdoba de la ciudad de Rionegro. (tín)
Hubo un giro y una inclinación. El tren salió con un sacudón. Mis oidos se aclararon con un remedo de bostezo.

Nuestros días [Fragmento]

--¿Mara? ¿Dóndestaaá?... ¡Mierda!¡Mierda!
--¿Qué-hubo?¿Qué Pasó?
--¡Snif! Siempre dije que Tofel estaba mal de la cabeza

--¡Espere! ¿y ahora qué pasó?
--Yo que diablos voy a saber, ese tipo además de ser un desgraciado, esta loco!, eso es todo
--Esta bien, pero dígame qué pasó
--¡Agh!
--Es por lo de las...
--No, es que... ¡Snif!¡Haay! Nada, nada...
--Pero ¿porqué se encierra? la vaina no es conmigo Ger, abra y me cuenta que pasó... --Venga, tranquila, mire, séquese con esto, cuénteme, no llore, no llore más.
--Pues lo que siempre pasa con Tofel que nunca es capaz de hacer algo normal, siempre es lo mismo con él... Agh! ¡Snif!
--No llore. Y donde esta él?
--Estábamos en la habitación de arriba, hablando... Pero él siempre con sus "experimentos".
--Cálmese Ger...
--Cuál cálmese. Pero... y entonces!?.
--¡No grite!
--¡Hay, suélteme!
--Más bien después hablamos
--No, no se vaya, venga, no se vaya
--...
--¡toc, toc!
--...
--¡Hola!
--¿Cuál es el escándalo que tienen ustedes dos? --Hola Mara, mua!. --¿Qué le pasó? hermosa, mua! --¿Hay comida? --Conseguí el documento que me pidió, me toco hacer una cola como de dos horas ¡Que servicio tan malo, que lentitud!
--Hola, Nada raro: Otra más de Tofel. Hable con él a ver que fue lo que le hizo a Ger --Ahorita me lo entrega, vaya pues que ya sirvo. --Bueno ahora si, dígame que le hizo, mire como se le pone la cara cuando llora, tranquílicese.
--Pero yo que hago si las lágrimas salen solas, uno no las puede mandar parar.
--Mas bien venga, vamos a la cocina, yo termino lo mio mientras me sigue diciendo. No lo exagere, él nunca hace nada por la fuerza. Ya estamos crecidos, nadie está aquí obligado.
--Pues, es que todavía no me acostumbro, todo esta muy bien para mi y por una cosa que no me guste no pienso dejarlo todo, pero todavía no me acostumbro.
--!A comeeer! --Ayúdeme con esto, llévelo. Bien, eso esta mejor, cuando uno se calma puede avanzar más en la discusión... --Los platos y la Jarra, eso --¡Eh! Ven acá Toff esto hay que pararlo de una vez, ¿no crees?
--¡Déjeme tranquila!, mas bien respóndale a Mara.
--Sentémonos a comer --Pásame esa salsa --Yo no creo que haya nada que arreglar, simplemente Ger no acepta la realidad, eso no es mi culpa.
--Como te dije antes Tofel, yo pienso que debes prever como se va a sentir ella y ayudarle a que sea menos traumático ¿o no?
--De eso hablamos después muchachos, ahora comamos.
--...
--...
--...