Juego
Dejavus!- Dijo la niña.- Hago dejavus!
y siguió cargando la maleta, dibujando una lemniscata con sus pasos.
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Dejavus!- Dijo la niña.- Hago dejavus!
y siguió cargando la maleta, dibujando una lemniscata con sus pasos.
( sagos ) Lo escribió el martes, mayo 13, 2008
(sptz)
Los sentidos retroceden un poco, previamente, como si le temieran a algo (ya sabe que no hay vuelta atras). Después aparece el instante buscado, una fracción de tiempo irrecordable de densidad infinita. Pero todo es más claro: Ahí todo brilla como el dulce, un chillido del tacto desplegado por toda la piel (sube la temperatura dentro del pene, comienza a inflarse una esfera de calor en en vientre, abajo, conectada con el glande. La esfera no crece mas que una manzana y, cuando se llena, envía una señal gruesa a la cabeza, que baja de nuevo, muy rápido, entonces aparecen ondas, desde la esfera, ondas internas) ¡Bum! !Bum! ¡Bum! latidos que lo recorren por adentro, lo hacen detener tensandole los músculos de las extremidades, arqueandole el cuerpo, distorsionandole el rostro. Apenas esas hondas son las suficientes, el globo que las emite desaparece fugaz por la punta de todos los vellos del cuerpo, enderezándolos. y un escalofrío..., y otro..., o tres... El aire adquiere sabor y él quiere permanecer asi otro rato, congelar esa sensación. Retenerla y cierra los ojos como si el inasible placer pudiera salirse con esa mirada que finalmente dá cuando sabe que ya todo acabó y no puede recordarlo.
Termina su sonrisa, se pone de espaldas, no quiere más en ese momento.
( sagos ) Lo escribió el jueves, marzo 13, 2008
Un chiste, una sonrisa: Un sol. Dos vasos. Agua en uno, gaseosa en otro, hielo en ambos, dos brazos, una servilleta.
Su gracia, el sol de sus dientes, agua y café, más brazos, bolsitas de azucar. Ella adentro viniendo hacia mi. Al otro lado de la ventana, la noche rellena de nubes rápidas. Atras Bogotá.
Se acercaba, me preparé para cuando llegara: (¿qué le digo?) Me quité los audífonos, busqué palabras, me acomodé en la silla y cuando aclaré mi garganta para pedir café sin azucar, se esfumó.
(tín) Las condiciones meteorológicas no permitieron que se continuara con el servicio a bordo, gracias por su comprensión. [...] En pocos minutos estaremos aterrizando en el aeropuerto internacional José María Córdoba de la ciudad de Rionegro. (tín)
Hubo un giro y una inclinación. El tren salió con un sacudón. Mis oidos se aclararon con un remedo de bostezo.
( sagos ) Lo escribió el sábado, enero 19, 2008
--¿Mara? ¿Dóndestaaá?... ¡Mierda!¡Mierda!
--¿Qué-hubo?¿Qué Pasó?
--¡Snif! Siempre dije que Tofel estaba mal de la cabeza
( sagos ) Lo escribió el viernes, septiembre 28, 2007